Blogia
Benito Solís Alvarado

CUENTO DE LA GALLINA SERAFINA

La gallina Serafina, no se llevaba muy bien con sus vecinas

 de corral, porque eran gallinas ponedoras

 que tenían sus gallos pendientes

de ellas por eso estaban todo el día cacareando,

 escarbando  y riéndose de sus vecinas,

 porque ellas engoraba sus huevos para tener sus pollitos

 y para que se hicieran buenas gallinas ponedoras

 y buenos gallos de corral, que se pavoneaban, engordaban 

y cantaban todas las madrugadas despertando a sus vecinos,

 a la hora de irse a trabajar.

Pero la gallina Serafina que también era ponedora

 y no tenia su gallo para defenderla, no engoraba sus huevos,

 porque su dueña los nesecitaba para darles de comer a sus niños,

 entonces se lo cambiaba por un huevo de madera, por eso,

la gallina Serafina estaba triste y su dueña que se avia dado cuenta,

 fue por lo que le cambio, el huevo de madera

 por un pollito de goma, para ver si, asín se alegraba.

 Pero sus vecinas como lo sabián,

 era por lo que se reían y burlaban de ella.

 Pero un día de invierno, la gallina Serafina,

 le dijo a sus vecinas, buenos días

 Doña. Aurora, buenos días Doña. Luisa,

 como están sus pollitos del resfriado,

 muchas gracias pero están mejor,

y entonces le preguntaron,  y . y. su pollito, como esta,

 pues muy bien, porque como es de goma

y los pollitos de goma no se refrían, ni se ponen malito nunca.

 ¡A¡ entonces V. lo sabia, pues sí,

 pero como mi dueña necesitaba, los huevos para sus niños,

 yo no me quejaba ni decia nada,

porque yo tambien sabía,

 que sus gallos de corral, los engordaban

para venderlos en el Mercado por Navidad,

por mucho que se pavonearan

y cantaran en el corral por la madrugada.

 Y sin embargo, nunca les he dicho nada,

porque se que hay verdades, que no se deben decir,

para no hacer sufrir a los demás

y no, nos vamos a reír siempre del mas débil.

 Enseguida las vecinas le pidieron perdón y no han vuelto

a reírse ni a burlarse más de la gallina Serafina,

ya que ahora son unas buenas vecinas.

 Y es que se han dado cuenta, que está muy mal,

 el reírse o burlarse, del mal del vecino,

porque el tuyo, puede venir de camino.

De dicado a mis nietas

Benito Solis Alvarado

0 comentarios